domingo, 24 de mayo de 2009

En Mayo


1

Suena una música rara en la radio. He plantado tres árboles debajo de mi casa.

2

Me encontré con Laura en la curva del puente de madera. ¿Laura?, ¿Leyre?, cuánto tiempo. Reencuentro después de diecisiete años. Asusta pensar que son diecisiete, que quizás con cincuenta vuelva a encontrarla y sean otros muchos a sumar. Lo cierto es que recordaba sus ojos azules y piel blanca pero con menor estatura, apenas medio metro del suelo. El tiempo inquieta, ¿Cómo es posible que dos personas que trataron un tiempo no hayan coincidido nunca hasta hace dos días?. Pasa, y mucho. Lejos del colegio, ahora todos gobiernan su vida, y una piensa en la suya, que se zambulle entre olas. Va y vuelve.

Para un cumpleaños, me regaló mi padre una cruz de Caravaca y unos pendientes de oro. Sentada en la silla del teléfono abrí el primer regalo. ¿Te gusta?, tengo otro más, qué pensabas que solo uno ¿eh?, abre éste. Llevé la cruz muchos años hasta que decidí aparcarla en el cajón de la cómoda para que nunca se perdiera. Dicen que da suerte, dicen. Mi padre era una persona más bien especial, no regalaba cualquier cosa. Ahora puede que la necesite.



La ilustración es de J. Rechula ;-)

lunes, 18 de mayo de 2009

Masaje



Kharen, mi hermana pequeña, mientras le arropo:

- ¡Quédate a dormir!.

- No puedo Kharen, otro día.

- No, ¡quédate a dormir por favor !.

- ¿Y dónde duermo?

- Aquí, mira, conmigo.

- Hacemos una cosa, te hago un masaje* hasta que te duermas.

- Eso, un masaje, ¡bien!.

Masaje: Cosquillitas por la espalda, cara y cabeza.¡Supereducativos!.

La fotografía es de cuando era bien pequeña, también ahí los pedía, y ahora con la misma cadena que lleva al cuello, hace apenas una semana que ha hecho la comuníón.

sábado, 16 de mayo de 2009

Un día, una vida, un lugar, y un final



Abro el libro que leí hace unos días y me encuentro con este trozo que me gustaría compartir:

Una vida sin misterio es una vida desprovista de poesía, incapaz de acoger profundamente la belleza. Una vida que se mira en el espejo y, remirándose, ya no puede hacerse preguntas.

"Cada palabra es una semilla",
Susanna Tamaro
.

Así me pasa con las cosas, me pregunto ¿por qué ese árbol con esa forma?, ¿por qué la flor tiene esos matices de color?. ¿Por qué las mariquitas tienen puntos negros o porqué la vida es transformación, movimiento..?. ¿Qué es el alma?, si ni la veo ni la toco.

Preguntarme tantas y tantas cosas es lo que me hace estar viva. Comunicarse y encontrar a alguien que sea capaz de responder o de crear más incertidumbre es también parte del juego.

Y nos hacemos viejitos, mejor, ¿Quién desea volver a nacer?.

Un día, una vida, un lugar, y un final.

martes, 12 de mayo de 2009

Cuentos


Poli se llamaba mi profesor de lengua y literatura. Continuamente entraba por la puerta alborotando nuestra creatividad. Para finales del trimestre quiero un cuento bien contado, nada de faltas, ¡me tenéis que sorprender!.

Un tipo más bien bajo y con la cara de sufrida pubertad, así era Poli. Arrogante, ¿Tú te crees que está bien?, no, claro, y explicaba el porqué.

¿ Hay que hacer dibujos?, pregunté.

Poli agudizó aún más nuestro ingenio. Imaginar el cuento que siempre quisisteis leer, tendrá dibujos, una buena presentación, diálogos y ninguna falta de ortografía, a lo que añadió, cada cinco faltas, un punto menos de nota.

Me entró un ansia irreconocible de pasar por encima de Íñigo, pues él era de los de “yo lo sé todo y ahora te lo explico” y eso me sacaba de quicio. Ver el diez en su cuento, me producía escalofríos, quizá porque muchas veces su cabeza estaba cargada de cemento y siempre tenía estrategias para ganar.

Empeñé todo mi esfuerzo, tanto, que olvidé los dibujos y apenas tuve una semana para acabarlos. Por aquel entonces mi madre trabajaba en una imprenta, con lo cual no me fue difícil conseguir las mejores tapas.

Llegó el día de la presentación. En una milésima de segundo ojeé el cuento de Íñigo, que con una calma irrefutable entregaba al profesor. La espera fue larga.

Íñigo, un diez.

Cinco faltas me situaron por debajo. Mientras algunos trabajan, otros se han perdido en sus sueños.

viernes, 8 de mayo de 2009

La verdad


Hace un tiempo en el que la cabeza era un hervidero. Mientras caminaba planteaba discursos que se masificaban de incongruencia. Pintaba una vida diferente, al borde de un “ahora no se puede” que siempre castigaba. Una actitud extraña, o no tanto, si bien echando la vista atrás nos encontramos con penas capaces de cerrar el presente. Sin embargo, hay quien dice que existen los milagros, algo que en veinticinco años de vida no he podido ser testigo. Si existen o no, queda para aquél a quien le sucedió.

Leer es un espacio en armonía, cultiva, cuida, y ayuda a crecer. A menudo me pregunto, ¿qué es lo que realmente importa en esta vida?, ¿qué hago aquí?, y leo.

Desde bien pequeña me gustaban los cuentos, escribir, pintar y leer. Mis estudios nunca fueron de gran relevancia, más bien eran, y ya. Es ahora cuando pienso que no tengo unas gafas sobre mi nariz, sino simple curiosidad. Crecemos, curioseamos, nos inquietamos, seleccionamos y aprendemos. Así llegamos a nuestra verdad. Ahora ya sólo queda contarla.


Comienzo.