lunes, 7 de diciembre de 2009

Conocimiento


No era un día de frío y el tren llegaba puntual. Entraba con una bufanda de lana beige y un abrigo en tonos grises que caía hasta las rodillas. Su cara de un blanco infantil, no encajaba con aquella figura alta. Dejó un tanto fatigada su maleta de ruedas en el suelo, él con aire tranquilo ya se había sentado frente a ella. Pasados un par de minutos ella dibujaba en su billete. Mientras él le explicaba que la portada del viejo libro de Nohan Chomsky era de cartón y que el cartón era de una masa más gruesa que el papel, con las rodillas juntas y el tronco echado hacia adelante ella le sorprendíó con un beso.



- No hay que guardar algo para mañana si hoy es tan hermoso , ¿no crees?.

Imagen, aquí.

6 comentarios:

Silvia dijo...

No, no, no hay que guardar nada para mañana, que nunca se sabe, hay que vivir el momento, CARPE DIEM!! Jaja.

Bss.

Leyre dijo...

Estoy contigo Silvia, se me coló, me daba problemas la página y al final se me ha colado el "No". No señorita, ¿para qué guardar?. Un besote.

Críptica dijo...

Siempre se aprende algo nuevo, casi siempre sin querer. Un beso, guapa¡

J. dijo...

Qué bueno tenerte de vuelta. Por favor, escribe más.

besos!

Marta dijo...

¡Esooooo, Javi! ¡Qué bueno! Y... más más más ¡jaja!

Prohibido guardar para mañana, esperar a mañana, callar hasta mañana... Exprimir hoy, exprimirse hoy. Hale.

Muxux

am dijo...

Me encanta este post, Leyre.

Precisamente ayer pensaba que hacía tiempo no me pasaba por aquí y quería ver qué había de nuevo. Y pensé "mañana me paso por el blog de Leyre", pero hoy lo dejé para hoy mismo, jajaja.

Qué buena sorpresa me voy encontrando, y coincidió con que pasaras tú también por mi blog.

Un beso!