
Kharen, mi hermana pequeña, mientras le arropo:
- ¡Quédate a dormir!.
- No puedo Kharen, otro día.
- No, ¡quédate a dormir por favor !.
- ¿Y dónde duermo?
- Aquí, mira, conmigo.
- Hacemos una cosa, te hago un masaje* hasta que te duermas.
- Eso, un masaje, ¡bien!.
Masaje: Cosquillitas por la espalda, cara y cabeza.¡Supereducativos!.
La fotografía es de cuando era bien pequeña, también ahí los pedía, y ahora con la misma cadena que lleva al cuello, hace apenas una semana que ha hecho la comuníón.
4 comentarios:
¡Ohhhhhhhhhhhhh! Menudo par de brujillas encantadoras...
Oye, me gustan más tus masajes que los de verdad, jaja.
Bss.
Cómo son los niños, je, je, je...
pues mi enhorabuena a tu hermana
Publicar un comentario en la entrada