lunes, 29 de diciembre de 2008

Guardián


Éramos seis en un apartamento de unos veinticinco metros cuadrados. La única puerta acristalada daba a una pequeña terraza abarrotada de nieve. De noche escogí dormir frente al ventanal. Mientras ellos dormían, observaba la avalancha de estrellas que colmaban el cielo. Hundida en aquel sofá destartalado, eché la mirada hacia arriba. Resulta que estás viviendo tu vida, pensé, y a pesar de todo te sigo vigilando.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Aún es joven


Despierta sin ganas y con los huesos pesados dando pasos cortos hacia la claridad de la cocina. Parece que hace buen día. Con los dedos finos, aguanta la cortina observando la niebla que se mezcla con molestos rayos de sol que le hacen retirar la vista hacia el otro lado del paisaje. Con la otra mano pega golpecitos en el cristal para desconcentrar los pensamientos tristes que le vienen de repente, la vida aún es joven.


¡Feliz Navidad! a todos y cada uno de vosotros, espero y deseo de todo corazón que sea un año cargado de SALUD para las familias y mucho AMOR, siempre insisto en que es lo más importante. Que paséis unas muy felices fiestas.



-Leyre-


La fotografía, mía.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Francis Cabrel




Parece que hoy estoy en Francia, en medio del jardín, pensando en coger la bicicleta y pedalear por las calles de Tarnos para detenerme en el desguace de motos que hay tras las verjas anaranjadas y elegir la que me llevo. Suena esta canción.

jueves, 18 de diciembre de 2008

Al son de su locura


Hacía un frío desagradable que junto con el viento congelaba la punta de la nariz. Se escuchaba el cloc, cloc, de los zapatos por las calles desiertas y la melodía de una guitarra que acompañaba a la lluvia en la inmensa oscuridad de la plaza. Cantaba canciones que apenas se entendían.

En cada pueblo hay un loco, o mejor, en cada pueblo hay alguien que sobresale sobre la gente aparentemente normal. Retrocedo y hago incapié en las veces que me he visto sorprendida tarareando sus canciones durante el camino. En las historias que me contaba X. Es un artista, me decía, le dije que me tocara la canción, y disfruté escuchando. Lo innegable, es que lo hace porque detrás de esa mente alocada y dicharachera, le gusta saber que hay quien que se divierte con lo que él representa, y si además descubre alguna que otra sonrisa, es más que suficiente. Todavía se escucha:

Míralo, ya está con sus locuras. Dios mío, a este hombre no sé cómo no lo encierran. Pero que barbaridad, a estas horas, y dando el cante. Mira que pintas. Está loco de remate.

Estas palabras son lo fácil, lo difícil está en pensar que no comete ningún delito, que sus canciones suenan a cambio de nada en medio de una tarde lluviosa, llamémosla triste, en la que la mayoría pensamos en si llegamos pronto o tarde al lugar, en qué hacemos mañana para comer,¡qué mal se ha portado hoy el niño!, ¿habrán arreglado el coche en el taller?. Un sin fin de cosas, que cabe la posibilidad de olvidar al escuchar sólo una de sus canciones.



La Fotorafía es de aquí

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El ordenador


Recuerdo el sonido del timbre. El primer ordenador, un regalo de mi padre. Se empeñó, o más bien, me empeñé. Le he dicho a X que venga para decirte cómo funciona y así aprendas a utilizarlo. Él te enseñará bien. Cuídalo que vale mucho dinero.

X. se presentó en casa a los pocos días para darme las primeras lecciones. Apuntaba todo en el papel, “C” dos puntos, barra, enter, el enter es muy importante, escape para salir , f1, f2, f3, flechita, control. Por aquel entonces no existía internet, ni siquiera el Windows, sólo conocía el ordenador por cinta que en alguna ocasión había utilizado para jugar en casa de mi tío, que al tiempo, acabé heredando.

Las clases de X fueron avanzando. Compré disquetes . Tienes que tener cuidado, porque si te vas a clase y tiene un virus, ese disquet lo llevarás a casa y al meterlo, contagiarás ese virus a tu ordenador. X era muy preciso en sus explicaciones, pero no siempre le hacía caso. Desobediente. Eres una inconsciente, ¿no ves lo que puede pasar?. Maldito virus y maldito todo.

Con el tiempo se convirtió en una herramienta de diversión, llegaba a casa y continuaba las clases con un programa que ni siquiera recuerdo. Mucha matemática, una tortuga, grados y grados. Lo mejor el comecocos.

En la universidad compré mi primer portátil con mucho esfuerzo y trabajo, cuídalo que vale mucho dinero. A la gente le daba por reír cuando me veía tapar cuidadosamente el teclado con un plástico muy suave para que no le entrara el polvo, cuando limpiaba la pantalla con un líquido especial, o cuando ponía el grito en el cielo si veía que alguien ponía un libro, revista, codo, brazo, sobre el mismo. Ahora sólo sirve para darme algún que otro disgusto. No va la disquetera ni siquiera uno de los aspas que lo ventilan, pero guardo su alfombrilla para que no le entre el polvo.

Después de todo sólo me viene a la cabeza la cara de felicidad que sintió mi padre cuando posó la pantalla sobre la mesa de cristal, le he dicho a X que venga para decirte cómo funciona y así aprendas a utilizarlo. Él te enseñará bien. Cuídalo que vale mucho dinero, sin ni siquiera saber que ahora, para bien o para mal, forma parte de mi vida.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Amapola



Comienza así la mañana, medio dormida, con un cielo gris y un hielo que rodea media manzana. La otra media, lo deshace un rayo de luz que achicharra el corazón.

- ¿Cómo lo llevas?.

- Trabajando.

- Deberías de estar montado en una noria comiéndote un helado de Ferrero Rocher.

- Y tú deberías de estar comiendo yemas de espárrago.

La cuestión es lo de siempre. El deber de estar en una nube, en la burbuja o en el zoo dándole de comer a los mandriles. También ser bohemio, que te libre la literatura, o lo que no es la literatura. La cuestión son muchas cosas que generalmente no se olvidan y tienden a imantarse en la neurona.

Hoy, el órgano muscular Navarro, hueco, de forma cónica cuyas contracciones mantiene la circulación sanguínea y que bombea unos 300 millones de litros de sangre, cumple 30 añitos.

Y debería de estar montado en una noria comiéndose un helado de Ferrero Rocher o sentado en un banco recomendándome la lectura de Peter Stamm, porque es el mejor libro que se ha leído en mucho tiempo. Lo leerá, dice, como si fuese Papa Noel, sólo porque le he dicho que lo leeré, sí, lo leeré.


Feliz cumpleaños amapola.


En la fotografía: Uno de los miembros del Canto del loco, o El loco a secas.