domingo, 9 de noviembre de 2008

Historia amor-palote


Todas las mañanas entraba en la oficina regalando palotes. Una chica inquieta, positiva y con una sonrisa brillante que sólo deseaba llegar a él , un tipo tranquilo, alto y comprensivo. Técnico informático.

Le conquisté con el palote de cada mañana. Puse su nombre en la contraseña del ordenador. Me lo advirtió una semana antes una compañera, que nunca se te averíe el ordenador, verás, verás. ¡Zas! se me averió. Me inventé que en los anteriores trabajos había que poner el nombre del técnico por si pasaba algo. Lo gracioso es que él no sospechó.

La ilustración es de Yoshitaka Amano, del comic The Sandman.

8 comentarios:

am dijo...

Menos mal que no sospechó, a veces parece que los hombres no se dan cuenta de nada jaja. Muy curiosa la historia! Saludos!

Mariana :) dijo...

Jaja.
Yo creo que si sospechó, sólo que no quería intimidarte para seguir recibiendo el palote diario...

Muchos saludos

Juan Rodríguez Millán dijo...

Me encanta el relato, precioso, simple, de la vida.

Y también haber visto aquí una ilustración de esa joya que es Sandman, tan desconocida para quien no está habituado a leer cómics.

Jon – ilustrador dijo...

Leyre! Así que poniendo la contraseña del técnico, eh?

Leyre dijo...

¡La historia es auténtica y verdadera! Él fue un ingenuo, pero ahora no hay más que obervarles para ver las caritas de palote.

Juan ya sabía yo que ésta ilustración iba contigo, lo sabía lo sabía, esto del comic cómo te gusta eh..

Ehh...si mira.. ¿con el ilustrador por favor?...es que se me ha caído una gotita de café en el dibujo..¡y....!

;-)

Un beso a todos!

Jon – ilustrador dijo...

lo de ilustrador es solo un traje que me pongo para convencer a google que tengo que aparecer en primera página :P

Leyre dijo...

¡Jajaja!que salsero, me parece muy bien.

(sin número) dijo...

mira que tienen dicho que no se pongan nombres como contraseña...