sábado, 19 de julio de 2008

Nerea


Se casan, y que cundan las sorpresas.

Para la niña que conocí cuando vivía en Francia y a la que siempre le han brillado los ojos, por la de veces que me hacía reír, por los macarrones con atún que preparaba mi madre cuando ella venía todos los martes. Por dormir en una camita muy pequeña, arrimar el culo y discutir quién de las dos abrazaba al oso. Y porque le debo 5 años de carrera de intensa felicidad, estamos ante un verdadero tesoro.

Para ti y toda esa gran familia que te quiere tanto como te quiero yo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

muchas gracias leyre!!!!!!!!!!!!! yo tambien te quiero mucho

J. dijo...

Qué anónimo más poco anónimo. Gran Nerea.