viernes, 11 de julio de 2008

¡A jugar!


Kharen aterriza de sus vacaciones, para mi largas, para ella muy cortas. Por teléfono:

- ¡Me han regalado la casa de Casper!

- ¿Del fantasma?

- Sí.

- ¡Pero si todavía no es tu cumpleaños!

- Ahhh… pero y qué, si me lo regalan…

- ¿Se te ha caído algún diente?

- Nooo, tengo los de siempre.

- Pues a ver si se te caen de una vez.

- ¿Qué quieres que me quede sin dientes?

- Claro.

- ¡Luego vienes a jugar conmigo!.

Después de un mes sin verla, las horas se hacen eternas.

3 comentarios:

Jon dijo...

Quien pudiera tener la casa de casper para jugar.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Normal que las horas se te hagan largas, je, je...

Yo el otro día visité a mi sobrina postiza de dos añitos, y me lo pasé en grande con ella... ¡Los críos son un mundo...!

Leyre dijo...

Pues si Jontxu, todo un acontecimiento la casa de Casper, está llena de sorpresas, se ha pasado todo el rato enseñándome trucos, a todo se le da la vuelta, no sé quién inventa estas cosas pero hace que una se vuelva más loca de lo que está.

Juan de dos añitos son para comérselos, es la edad más graciosa, ahora me caen más baciles de los que jamás hubiese imaginado, yo soy la tonta y ella la lista.Alucina, el mundo de los niños, otro mundo, la verdad es que me hace mucho reir, y eso es "hermanaterapia".