viernes, 27 de junio de 2008

La calle, amor de niña.


Era pequeña y tenía unos enormes ojos negros que revolucionaban a los míos. Llevaba la foto de su papá a todos los lados. Cuando se acercaba me decía bajito:

- Papá.

La fotografía era preciosa, él la sujetaba en brazos. La mujer morena con el pelo atado a un moño le decía:

- Enséñele, enséñele a su papasito..

Ella venía y me enseñaba la foto. Papá estaba lejos pero ella no lo soltaba, bien cerca, como tiene que ser.

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