jueves, 17 de abril de 2008

Pétalos




“Cuando todo parece que marcha mal, ten en cuenta y puede ser que sólo lo parezca, por si acaso quédate cerca de mi…”

Hace un tiempo que encontré esta pequeña cita entre las hojas del cajón de mi escritorio. Intenté averiguar de quién era esto, un recorte en el que detrás, está mi letra con frases inteligibles. Nunca he podido saber quién lo redactó y porqué hoy lo tengo guardado como si fuera un tesoro.

Regreso a casa media hora más tarde de lo habitual, en el tren asoman nuevos rostros, parece otro día. Al llegar a mi calle, aminoro el paso fascinada por la luz que irradian tres simpáticos pétalos color violáceo que amenizan el gris de la acera. Compruebo que alrededor ninguna flor tiene un aspecto similar, así que los tiendo sobre mi mano, la armonía del lila, vienen conmigo.



Ahora escribo sentada en la rama de un ciprés, el agua cristalina abre con ondas de plata los destellos del sol, chocando a un ritmo constate que vence en la distancia, qué paz…


Ellos me han traído al aire libre, el cielo está despejado y la fina brisa alimenta el alma. Brillan aquellas palabras que no tienen terreno en un día duro, la belleza del entorno identifica las cosas sencillas, el aroma nutre los sentidos.



Ahora apoyaré la cabeza en la libreta y cerraré los ojos.

1 comentario:

Críptica dijo...

Mmmmm casi puedo oler la tierra mojada. Qué bien describes. Oye, todo un misterio lo de la frase, lo que haces es llevarnos más cerca de tí. Un abrazo¡