viernes, 8 de febrero de 2008

Todo lo que yo pudiera





Está triste, muy triste.



- Qué es lo que te pasa.



- No lo sé, tan pronto lloro como me río, no tengo ganas de hacer nada, me duele muchísimo todo el cuerpo. Creo que me voy a tirar dos meses de baja.



- Llamamos al psicólogo, creo que te va a venir bien, no me gusta eso de las pastillas. Dos meses es demasiado, no sabes lo que dices, no puedes estar metida en casa almacenando la cabeza de problemas.



- Me da igual –Sus lágrimas empezaban a resbalar por la mejilla.- ¿No ves?



- Tienes que ser fuerte, hay que sacar las fuerzas de dónde sea.



- No soy un roble.



Tras terminar la comida, se ha recostado sobre el sofá, las pastillas la estaban adormitando.



Cuando es tan tuya, no saber cómo, es muy duro.

5 comentarios:

María dijo...

abrazote para ella, y para ti que no saber qué hacer es duro!!
estate cerca, queriéndola!! que eso seguro que lo haces genial y sacala de casa, que estar sola es, a veces, la peor compañía

Yanost del País de la Magia dijo...

El dolor solidario de ver cómo alguien que te ha visto crecer es muy duro. Más no me atrevo a decir, tan solo de corazón que se recupere Tu Madre y que consiga una buena máscara de felicidad con la que pueda tapar las tristezas que hayan quedado atrás.

Esta vez voy a ofrecer dos dedales, ya sabrás quién, pero por si acaso, uno a Tu Madre y otro para su hermosa hija.

patzarella dijo...

¡No! ¡Qué salga! La playa,las montañas, qué se yo... ¡Todo menos quedarse en casa! ;-)

¡Ánimo!

yanost dijo...

Has cambiado la imagen, es tu madre de pequeña?

Un besito en forma de protector de costura.

Leyre dijo...

¡¡¡Muuuuuchas gracias!!!


Yanost es ella sí. Besote