viernes, 15 de febrero de 2008

Nadie conoce a nadie




I

Su mente funciona de una forma intuitiva, no lineal, y los flechazos le llegan de golpe, de la nada.

II

Yo jamás haría daño a nadie. Qué fácil, sí, muy común. Pero siempre hay a un alguien al que le has hecho daño.

Es el hombre de mi vida. Qué fácil, sí, muy común. Hasta que deja de serlo, por tal o cual.

Soy de hielo. Qué fácil, sí, muy común. Hasta que confiesas que te has enamorado.

III

A solas parece que siempre queremos vislumbrar algo de nuestro yo esencial, soy nerviosa, soy sensible, soy hielo, soy enamoradizo, nunca diría esto ni lo otro, pero todo es un simulacro íntimo. En cualquier tipo de situación descubrimos lo poco que sabemos de nosotros mismos. Y por un lado, pienso -cada cual en su burbuja- que vivimos bien felices sin saber lo que somos, pero todo cuanto somos consiste en lo que no somos, porque siempre nos engañamos en lo que creemos verdadero.

Misterios, todos somos humanos.

4 comentarios:

Jon dijo...

Soy de hielo, pero Javitxu es la mujer de mi vida.







Perdona por estropearte otro post serio. No lo puedo evitar... ;)

Leyre dijo...

Entre Jontxus y Javitxus, menudo cotarros me organizais.

Casaros, está de moda.
;-)

jessy dijo...

uy, sisi, que tengo ganas de veros dar el besito del sí quiero!!!

Seguro que se nos caen las lágrimas de emoción.

Y referente al Post, pos estoy deacuerdo. No nos conocemos ni nosotros mismos.

Yanosote dijo...

Jo hay que ver cómo me encantan estos post, porque verdaderamente ponen en duda todo cuanto me plantee.

Lo que más me impactó fue lo de hacer daño a las personas aún no queriéndolo hacer, lo cierto es que llevo mucho tiempo intentando llegar a una de esas metas y desde luego es muy difícil lo más que podemos hacer es que el daño que no podamos evitar quede en el más leve de los rasguños y eso solo se consigue con mucha honestidad y mucha fuerza de voluntad.

Pero lo que verdaderamente me encantó de lo que has puesto ha sido lo último; la conclusión, ojalá mucha gente diera muchas vueltas a la última frase. Es vital si queremos afrontar lo mejor posible la vida el poder ser susceptibles a todo, porque una vida feliz de engaño no es una vida plena, solo una jaula dorada en medio de un jardín sin fin.

He procurado ser muy breve para que la gente me pueda leer del todo. Pero claro Ley, esto no sería un posteo mío sin que termine en dedal y diga "para tí".