viernes, 15 de febrero de 2008

La orquídea y también


Ixiar trabaja en una floristería. Necesitaba su ayuda para hacer un regalo. Su tienda es preciosa - como ella- pequeña pero con mucha luz. Firmaría un contrato para pasar media hora semanal en ese lugar, he comprobado que el aroma de las flores me recuerda a vete tú a saber qué, que me hace feliz.


Me ha costado decidirme.


- Ixiar ¿esas flores son para ramos de novias, verdad?. No entiendo ni papa.

- Claro, esas se utilizan para ramos de novias o para poner en agua.

- Pero….la..esa chica de la foto..¿pero si eres tu, no? ¿Te has casado?

- Sí, hace año y medio- Sonrisa resplandeciente.

- Qué guapa…sales guapísima.

- Aquí tengo una pequeña dedicatoria que le hice a X , para que veas más fotos.

Mientras me preparaba la orquídea, ella explicaba. Su madre se casó allí, y a ella le bautizaron en el mismo lugar. Su madre facellió y su gran ilusión era aquel paraíso, al aire libre. Cerca de Aralar, en plena naturaleza, Navarra. Así fue el mejor día de su vida.

Y yo con la lagrimilla pasando las fotos, me impresionan estas cosas. Me estoy sensibilizando.

5 comentarios:

am dijo...

Está bien sensibilizarse, no? Muy bonito el relato. Cada persona tiene tantas cosas qué contar! Es impresionante.

Saludos!

Marta dijo...

¡Leyreeee, que te estamos extrañandoooo! :)

Leyre dijo...

Yaaa estoy absorvida por el ordenador...un desastre, no creais, os leo, es lo que importa.

Besitos.

María dijo...

nononononono nosotros también queremos leerte!!! jajajjaja un beso!

jessy dijo...

orquídea;

amapola;

cada una

para un momento

para una persona

para una sonrisa