domingo, 10 de febrero de 2008

La carta


Tenía la sensación de que podía ser presa de las lágrimas en más de un momento. Abrió la carta.

Fue escrita desde la cárcel con el pulso estremecido, fruto de un sentimiento terriblemente agitado. Recordaba un pasado todavía latente en el que a medida que alcanzaba la cima, resbalaba por alguna grieta cayendo sobre el montón de tierra. Dibujaba, él también. Y escribía, le dieron un premio. Era su refugio.

Un año penal.

Pidió un perdón tan limpio como seguro. Cuidar de la niña, su niña. Enseguida alcanzó la fuerza, sin caer.
Ahora juega en el espacio con una cometa y de vez en cuando sale a pasear. Crea montañas de estrellas dibujando en la cima un te quiero que brilla toooodas las noches.

Arista: Helene + Terlien

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