jueves, 3 de enero de 2008

Cuando no me ve



Me gusta observarla cuando no me ve. Sólo cuando duerme parece diseñada para gustar.

Y digo esto porque está rebelde. Parece que tiene una despensa en la que va refugiando un poquito de trampas para luego explotar a la ligera. Es una niña, y para mí un bebé. Lo cierto es que nadie hemos nacido sabiendo educar y probablemente ellos tampoco para ser perfectamente educados. Mi madre se ocupa de demasiadas cosas y a veces es incapaz de plantearse qué es lo que verdaderamente le pasa. Así que de alguna forma se empobrecen las armas racionales. No puedo con ella. Mira a ver si tú puedes hacer algo .Si ser adulto resulta complicado, ser niño no es para menos.

Siempre existe una forma milagrosa de llegar a un acuerdo. Hay que estar convencida de que lo tienen que entender, y cuesta que se concentren en lo que les estás explicando. Los berridos histéricos son una condena. Cuando ya parece que se va poniendo en su sitio, es importante no perder el equilibrio.

Lo más real de todo esto es que nos hacen recordar nuestra niñez, y volviendo a empezar se gana tiempo.

4 comentarios:

yanost dijo...

En el fondo te envidio por poder educar a tu hermana con tanta diferencia de edad. Yo tuve que crecer con mi hermana siendo el penúltimo y con poco más de un año de diferencia, y ahora que tengo sobrinos de casi tres años realmente se siente ese volver a empezar de tu niñez cuando se acercan y te piden cosas (tanto a gritos como entre risas)

Un besote.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Si fuera fácil, todo el mundo lo haría bien (y sobra decir que no es el caso, que hay mucho niño malcriado).

Yo tengo por ahí a mi sobrina postiza, como me gusta llamarla, que está ahora mismo en la fase del no. No a todo, aunque luego lo haga. Pero dice que no. Y es un encanto de cría que está maravillosamente ecucada (¡siempre ha recogido sus juguetes después de usarlos, y eso que no tiene ni dos añitos!).

Marta dijo...

Me resulta taaan familiar la situación ¡¡jaja!! A veces, uno se desespera pero dar con la tregua ¡¡es tan estupendo!! Un logro enorme. Como una victoria en un partido muy complicado.

Y sí, se gana tiempo ¡¡y experiencia!! Quién sabe cuándo nos hará falta... ¡¡je!! ;)

Besote

Leyre dijo...

Yanost no envidies, me gustaría haber sido la pequeña para llevarme las collejas.

Hola Juan, en realidad es complicaddo, y puede que a veces no dependa ni de la educación, la verdad es que no lo sé. Realmeete me gustaría que con el tiempo cambiara. Ahora tiene 7 años, va creciendo...

Gracias por tu comentario. Un besote!