viernes, 31 de agosto de 2007

Así


Cuando descubres algo (y ves)

así como a ti (tu todo)

ni sabes cómo (o cuándo)

quien quiera que rija este universo (Divina Providencia)

une nuestro destino. (tuyo y mío)

miércoles, 29 de agosto de 2007

Más dulce


Hoy me han regalado un “brioch” con pasas. Esto es irresistible. Es gigante, procuro dejar un trozo para mañana, pero no puedo.

Tienta.

martes, 28 de agosto de 2007

Aire que respiro


Declaro en alto que he encontrado la calma y la razón. El vuelo es libre.

Esquelo corremotos




Resulta que me quedan dos días para unas merecidas vacaciones y no tengo planes por donde quiera que piense. Así que me limito a poner este vídeo, con sano juicio de risa, y así pensar qué hacer durante estas semanitas, en las que creo no encontrar a nadie que las comparta. Septiembre difícil.

Te brilla el pelo


Cuando leas esto, sabrás que hablo de ti.
Nos unen varias cosas. Ahora cualquiera se llama Leire, pero resulta que nos distingue la “y”. Siempre he sido un poco especialita. Si te haría una descripción, posiblemente acabaría hablando de mí. Tienes suerte de tener la “i”, el punto es más original.
La verdad es que los síntomas de ser vecinas a veces nos acaban desequilibrando y entramos en un pensamiento suicida, porque no disponemos de más armas que la razón para combatir los sentimientos y acabamos pecando con lo ineficiente, pero al final recurrimos a -ésta sensación no es real- y nos entra la risa. En fin, cómo suena. Podríamos montar algo así como “el salón de las artes y las ciencias”, llevas a cabo el proyecto y yo invierto imaginación. ¿Bien, no?
La excusa para escribir esta pequeña historia es tu compañía, que evidentemente queda atrapada en un cuarto de hora como mucho y en el que entre idas y venidas de gente, da tiempo a conversar.

Calculo que en cosa de diez minutos asomarás la cabecita brillante y me harás el aviso de rigor con ese espectacular silbido.

lunes, 27 de agosto de 2007

Bienvenida y homenaje


La vuelta de la familia ha sido espectacular:

(Dándole al telefonillo) piiiiiiiiiiiiiiiin

-¡Es Leyre, es Leyre, es Leeeeeeyyyyyre abre abre abre!

(Asustada)

Se abre el ascensor y llegando a la puerta me hinchan a abrazos. Kharen está poseída:

- Mira los regalos, enséñale lo que le has comprado amá, enséñale enséñale! ¡Porque yo tengo una taza de Leo!

- Pero Karen no me chives.

- Oyes, que tú no tienes taza, ¿eh?

- Ah bueno.

Mientras abro los regalos, ellas miran expectantes. Me siento observada y ensayo muecas.

-Alaaaa, qué chulo. (Mueca uno).

Escudo del Barça tallado en madera. Regalo de Antonio, un hombre que no sé porqué, me tiene especial cariño. Cuando visite Madrid, no dudaré en llamarle.
Kharen sigue postrando la barbilla encima de la mesa, inquieta, con ojos de noctámbula.

- ¿Sabes qué?, te he echado mucho de menos.

- ¡Notecreo! (Mueca dos tres cuatro)

- Que sí -se ríe picarona- he venido todo el viaje llorando…

- ¿Arantza es verdad eso?

- ¡Qué va!

- Que era una bromaaaa-ríe a carcajadas.

- Bueno pero, ¿de menos si me has echado no?

- Que si…venga abre lo otro ¡venga venga venga!

Ahora se une mi madre, atenta.

- Un relooooj, con un paisaje nocturno del paseo de Torrevieja, es bonito, sí. (Mueca cinco)

- Nosotros lo tenemos de día, pero el tuyo si le pones pilas se encienden los focos de luz, mira, ¿ves estos puntos? pues se encienden y es súper bonito. ¡Busca pilas amá busca! Abre el otro, venga.

- ¡Uyyy un florero! (Mueca seis siete ocho) decorado a lo indígena. Es gracioso.

- ¡Ahora mira mi taza, mira mi taza de Leo, ven!

- ¡Te vas a enterar tú!

En la foto, la más pequeña mi prima Tania. Espero que no me echen de casa.

sábado, 25 de agosto de 2007

Ir y volver


Me sorprende mirar álbumes de fotos y navegar en un mar más allá del cual las realidades cotidianas-ir a trabajar, hacer la comida, poner lavadoras, leer, escribir..- menguan desde la distancia, haciéndose cada vez más y más pequeñas hasta convertirse en meros puntos insignificantes en el horizonte, para finalmente desaparecer, encontrarme con él, hablar, y de nuevo volver.
Fotografía: Obra de Felix González Torres.

viernes, 24 de agosto de 2007

A lo natural




Sí, por supuesto, esta foto se expurgará convenientemente y se eliminará cualquier referencia que pueda hacer reconocible a algún personaje, se cambiará el nombre y me escudaré en eso de que la ficción es siempre ficción y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Agua bendita


De México recuerdo muchas cosas. Todas las mañanas nos esperaba algo nuevo. Quizá una de las que más recuerdo fue el silencio en la penumbra de un gran "cenote". Sonido ambiente, las respiraciones y algún -qué miedo…- que apretaba por alguna garganta.
Sin embargo para mi fue mágico. Estaba con ellas y tenía la esperanza de que ese momento no se acabara nunca. Cerramos los ojos para no ver la oscuridad y en cuestión de un segundo, desaparecimos tranquilamente. Tiempo que rendí a la percepción; para sólo estar dispuesta a respirar apoyada entre una roca y el agua, apresada por miles de estalactitas.
Entonces sueñas paralizada en agua bendita y cuando recuperas la luz, miras hacia arriba, ves las sombras y agradeces haber vivido ese momento.

A Edu y al “chico de la niña” (nunca me acuerdo de su nombre). Lo llamo así, porque recuerdo en una aldea, no parar de hacerle carantoñas a una niña, tierno como él solo. También recuerdo una larga conversación que hizo esperar a todo el grupo. Retengo sus caras, sus gestos, eran grandes personas.

Nos despedimos con una tristeza que hicieron predecible. Entre nosotras no cruzamos palabra hasta que alguien dijo -oye, ¿y qué tal si acabamos el día viendo las estrellas a remojo?

Y así fue.

En la imagen: Cenote dzitnup

¡Buenos días! (despilfarrando sonrisas)


Esta mañana después de hacer otra visita médica- la salud no es mi gran amiga-me he ido a tomar un té a una cafetería cercana a la tienda. Mientras se enfriaba, apuraba las últimas líneas del libro. De vez en cuando, levantaba la vista y echaba un ojo alrededor. Tres hombres leían el periódico, una mujer mayor conversaba animadamente con la camarera y dos chicas jóvenes, o por lo menos aparentemente, tomaban un café tertuliano fumándose un cigarro. La lluvia azotaba en la cristalera y las señoras en compañía de su inseparable carro, se disponían como cada mañana ha hacer la compra.
La música alegraba, Bob Marley nos hacía compañía.
De repente entiendo lo que significa para algunos la rutina. Entran, llegan a la barra, miran a la camarera, ella se da la vuelta y pone el café, pagan, cogen el periódico y seriamente avinagrados leen las nuevas noticias del día para llegar a la oficina (lo digo por lo que me supone ver una corbata o una elegancia repeinada) y con un saludo como el de la cafetería, dar sus buenos días. Por cierto, saludo estrella, con lo bonito e importante que es sonreír.

Así que hoy con mi mejor sonrisa, sonrío a todos, como hago o procuro hacer cada día, porque sienta bien.

"Una sonrisa significa mucho,
enriquece a quien la recibe
sin empobrecer a quien la ofrece.
Dura un segundo,
pero su recuerdo,
a veces nunca se borra."

En la imagen Espinete y Don Pimpón, qué majos ellos.

sábado, 18 de agosto de 2007

Próximo destino.......


Cuando sabes que toda la familia está de vacaciones, ( no sé la de nadie, pero la mía es muy dependiente, donde va uno, van todos) surge la envidia. Allí montan las juergas y las risas están aseguradas, sobretodo la de mi madre. Contagiosa es poco.
Cantar en el karaoke con unas copitas de más es lo mínimo que me puedo llegar a imaginar.
Veo a mi madre haciendo que toca la guitarra o a mi tía bailando a lo exagerado moviendo la cabeza como las palomas. A mi otra tía, la pequeña, muriéndose del ataque y a mi tío (avergonzado, o no) con su manera habitual de coger la copa y soltando la ultima parida para hacer más explosiva aún la risa.
De hecho hace cosa de dos días, llamé por teléfono y estaban en el baile. Se oía una copla muy sonada, que ahora no recuerdo, y me entró la risa, porque la canción me hacía mucha gracia. El caso es que mi madre me decía, ¡No te oigo, que es que no te oigo!
Me puse a cantarle la canción.
Con lo cual la conversación, quedó interrumpida en un ataque de risa común.

Y sí, se les echa de menos.

Bien, todo bien.


Del mismo modo que en la vida disfrutas de una buena conversación, a veces, toca meterse en conversaciones aburridas, casi diría comprometidas, en las que el bostezo no deja de ser evidente. ¿Qué tal la carrera? ¿Ahora qué vas a hacer? ¿Un curso, bien no? ¿Y para cuándo la boda? ¿Y ahora en qué trabajas? ¿Mucho trabajo no? ¿Y qué tal tu hermana?
La última pregunta, quizás sea la más acertada, porque de ella puedo hablar toda una eternidad. Es curioso porque por inercia siempre sale un: Bien todo bien.
Un océano de inseguridades llenaba poco a poco la cabeza mientras iba contestando. Parecía como si fuera ficticio pero a la vez un espejo en el que ves tu reflejo. A veces hay días en los que despiertas en medio de un campo de amapolas y otras en las que es mejor dar con una barita mágica.

Eric


Ayer conocí a Eric. Dormía placidamente. A veces, sobresaltado, dedicaba algún festival de guiños y balbuceos y de nuevo volvía a dormir. Carita angelical, preciosa. Me daba miedo tocarle por si acababa con esos sueños que tanto le hacían reír. Me llamó la atención el color de sus ojos tan parecidos a un muñeco que adorna la cama de mi habitación en La Rioja: ojos de azul juguete. Yo siempre he dicho que un recién nacido es feo por naturaleza. Nos empeñamos en un flechazo, pero es más bien un precalentamiento. A los dos meses ya parece que todo está más asentado, y cualquier gesto amable se traduce en felicidad.
Tiene dos meses y medio, un montón de sonrisas para regalar, y un amor incondicional para el resto de su vida.

A la luz


Eran las fiestas de un pueblo cercano a León. La plaza era pequeña, un mini escenario alumbraba toda una comunidad de quinceañeros. Los niños jugaban cerca de la fuente que más tarde, acabaría siendo la más apetecida para miles de bocas envenenadas con litros de vino.
Pocos minutos faltaban para que un toro de fuego animase a correr a todos los que por un momento creían estar tomando una copa tranquilamente, en uno de los puestos callejeros.
Una suave brisa mediaba entre las conversaciones.
Ella miraba inquieta el reloj, mientras bebía con varios amigos. Sabía que él vendría tarde, a cuatro horas del pueblo acompañado de su novia y un amigo, lo cual implicaba querer pasar desapercibida. Mientras, reía y bailaba con Elena.

Comenzaron los pasodobles y Elena sorprendida por una visita inesperada, desapareció corriendo hacia el que decía llamar “vecino”. Tras un rato de charla, regresó de nuevo para presentarles.

Las miradas agotaron los silencios y él, cogiéndole tímidamente la mano, dijo:


-¿Bailas?

-Bueno…es que no…no tengo ni idea y no….no sé.- sospechando que ahí, en ese mismo instante acabaría su noche.

jueves, 16 de agosto de 2007

Menuda bruja


Recuerdo una mañana de hace muchos años en la que recién levantada de la cama, fui hacia la cocina para desayunar. No encontraba la leche, con lo cual deduje que estaría en la despensa.

Y así fue.

De vuelta a la cocina, oí fuertes golpes en la puerta y pegué el mayor bote de mi vida tirando el cartón de leche al aire y corriendo hacia el cuarto de mi madre.

Temblando y con el corazón a mil, le dije que alguien estaba pegando golpes en la puerta y que querían entrar en casa. Mi madre abriendo un ojo y adormilada, me dijo:

- Leyre es la que limpia el portal, déjame dormir.

Resignada y todavía con el susto, miré por la mirilla y sí, la escoba era su arma letal.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Enlace



1

Cierro los ojos,

respiro hondo,

aprieto las manos,

y pienso en ti.

2

Abriendo puerto de conexión:

Piiiiiiipripipirpiripiiiiiiiiiiiiiiiipriprpiriprrrrrrrrrrrrrrri.

Te tengo. ¿Hablamos?



güevos turuletos



Para Javi y Jessi por ser casos singulares, como poco.

Cosas de la vida



Mi casa era el centro de toda reunión.
Cuando éramos unas mocosillas, no más que ahora, poníamos el disco vinilo de los payasos, y seguíamos toda indicación:

¡Ahora una mano arriba!!

¡Ahora sin la palabra barco!

Y también cantábamos.

¡¡Hola Don Pepito, hola Don José!!!

Si alguien fallaba al cantar la canción, me hacían retroceder la aguja. La señorita R. mientras cantaba me pegaba culazos e I. no paraba de reírse y nos fastidiaba la canción, era todo un espectáculo.
El caso es que acabábamos sudando la gota gorda.
Y recuerdo esto, porque tengo muchas niñas a mí alrededor y algunos días mientras yo intento dormir la siesta, ellas bailan desenfrenadas todo tipo de canción caribeña.

Me sulfuro, pero al final procuro buscar otro hueco de la casa dónde poder acurrucarme.

El video es gracioso. Pasen y vean.

martes, 14 de agosto de 2007

Estadio azteca




Reconozco que hasta hace cosa de unos años para mi era un hombre que pasaba desapercibido. Un güevo errante me regaló dos cds que pongo a veces cuando me ducho y cuando estoy un poco baja de moral.

Esta canción es una de las que más me anima.

Valor vírico



Esta noche me ha costado dormir. Al estar mucho tiempo en la cama, las horas de sueño empiezan a desequilibrar.
Pensaba que eran las 6 de la mañana y para mi sorpresa eran la 01:30. He merodeado un poco por el pasillo cavilando en leer o escribir, quizá así las horas perdidas resultaban de provecho. Otra de las alternativas era zamparme medio bote de galletas pasadas con un poco de leche y miel. En alguna ocasión he oído que la leche ayuda a conciliar el sueño.

Hay veces que el cuerpo no perdona que te olvides de una cena, pienso.

Tras tomar la leche y derivados, acurruco de nuevo la cabeza sobre la almohada y recuerdo un corre pasillos de tren Chu-chú, con un volante amarillo. Duermo con él.

A la mañana me despierto muy tarde y llamo a mi madre.

- ¿Yo he tenido un corre pasillos amarillo de tren Chu-chú?

- Sí, creo que habrá alguna foto guardada.

Puede que sea un mensaje para explicarme cosas que nunca entendería si no me paro a pensarlas. Con ello me doy cuenta de que probablemente la primera rabieta de mi vida fue por algún niño que pretendió quitarme el tren con volante amarillo y que posiblemente, el valor sentimental era tan alto, como para que cualquier explicación fuera en vano.

Desde muy pequeños elegimos a qué darle valor, se trata de una jerarquía, puede sonar incluso egoísta. Lo que tanto adoras duele perder, aunque sea por momentos.

lunes, 13 de agosto de 2007

Género Influenzavirus


No tengo ni idea de medicina. Siempre he respetado la decisión de un médico, aunque a veces no cooperara. Tengo varios misterios en la cabeza y cuando realmente tenga algo claro escribiré sobre ello. Ahora me angustia un poco, quizás no es el día ni el momento.
Me siento un poco atrapada por el virus ARN de la familia Orthomyxoviridae, GRIPE. Llevo tiempo arrastrando un poco de malestar. Son días en los que necesitas quizás algún abrazo que otro o un ¿cómo estas?, te sientes desprotegida, en fin, estoy tarada.

Monólogo CHANNO


Hola mi niña, mira yo sé que soy gitana, pero yo no te veo ojos de racista, oye mira, ¿tu tienes hijos? no claro pues mira, es que el día que tengas verás como cuesta, porque yo vengo desde Bilbao, ¿sabes dónde está? Muy lejos muy lejos, porque claro la panadera, ¿sabes quien es la panadera? ¿No? (ceja fruncida) dice que a ella le cose su madre, pero yo a ti te veo cara de coser, mira lo que tengo bonita, mira que encajes para poner en manteles, ¿son buenos eh? ¡Toca toca!

- Mnnnn…. no mira es que yo soy muy joven y claro no sé ni coser, y no…no…


Hace un año en estas fechas le compré a alguna amiga suya 3 tangas de la marca CHANNO en castellano CHANNEL en francés. Se había quedado tirada en la frontera, el camión que no funcionaba, supongo que demasiada gasolina.

Y claro tengo cara de ser todo.

domingo, 12 de agosto de 2007

Exprimiendo el corazón




Ojeo el calendario lunar de este mes y el día 16 la luna es creciente, un poco más que el 15 o el 14, pero solo un poco. Durante estos días miraré al cielo más de una vez y lo haré por la ventana, para ver si veo alguna señal. Estaría bien una lluvia de estrellas, para iluminar el infinito. Si ese día el cielo se prenda de nubes, te imaginaré en cada una, es la forma más sencilla de encontrarte.

Seguro que lees el periódico, o ves la televisión. Seguro que te vas a hacer footing o a jugar a pala. Seguro que te peinas las cejas en cuanto entras al coche. Seguro que les cuentas chistes. Seguro que explicas problemas de matemáticas. Seguro que me regalas una orquídea, una rosa o zumo. Seguro que te ríes cuando me ves, no es para menos. Seguro que me proteges. Seguro que robas alguna que otra patata mientras se hace la comida o la cena, incluso que rompes un vaso porque se te resbala de la mano. Seguro que te planteas viajar por asteroides. Seguro que haces alguna de las tuyas y guiñas el ojo para hacernos reír. Seguro que discutes contigo mismo. Seguro que eres el mejor jugando al mus, yo ya sabes que al tute, lo intentaste pero no. Seguro que gritas o bailas en la cima de cada monte.

Es fácil imaginar, muy fácil. Te siento cerca.

Ser


Leo las últimas paginas de un libro que habla sobre la maternidad. Las mujeres siempre se ha dicho que tenemos esa pequeña debilidad un poquito más desarrollada, que no quiero decir todas. Es cierto que hay sensaciones que se disparan durante el embarazo, crisis, emociones e infinidad de sentimientos.

Hace un par de años, soñé que sostenía a mi niña en los brazos. Tenía las hormonas alteradas, sentía lo más parecido a un enamoramiento, era algo totalmente dispar. No paraba de mirarla, de acariciarla y de tocarle los pies y las manos. En fin, sorprendente.

Nunca he vuelto a soñar algo parecido.

miércoles, 8 de agosto de 2007

Diana


A veces siento que los días pasan volando. Es así, pasan que vuelan.

Suelo recibir algún email fortuito en el que pone:

Leyre, no puedo comentar en tu blog.

Ya lo sé.

No importa.

Hoy mi sorpresa ha sido un mensaje de móvil:

¿¿Que tal mi niña??Me va todo genial. Con éste estoy encantada. No estoy trabajando todavía. Te echo mucho de menos. Necesito ya una dosis de risas y de esas charlas que nos pegamos.

¡Es lo más lindo que ha parío madre!

lunes, 6 de agosto de 2007

Fósil


Hay una gruta bajo sus párpados de nata.


La recorre una caricia de almíbar.


Ahora sueño.

Mira que

somos raros...

Ruta de lunes


Empieza el día ajetreado.

Llevo a mis últimos trozos de carne a la estación, se van de vacaciones, me abandonan.
Recibo una llamada:

- ¿Estás libre?

- Bueno, libre libre tampoco…

- Es para ver si me llevas a Francia a casa de mis padres, vamos, si no tienes mucha cosa que hacer.

- Desayuno y te voy a buscar.

Hemos llegado a Francia. Hacía tiempo que no visitaba a la familia D. Su nueva casa. Me ha entrado la nostalgia cuando he visto el jardín, las baldosas, los pajaritos.

Francia respira tranquilidad.

A la vuelta, parada a regar las plantas de varias casas. Menos mal que no me han dejado algún perro, sino lo mato de hambre.

Comer y a visitar otro pueblo, y luego de vuelta al mío.

Pequeña ruta, pero bien bien.

domingo, 5 de agosto de 2007

Amarti è l'immenso per me

Me gustan la mayoría de sus canciones y ésta en especial.

Soy amante de las baladas, que le voy a hacer, ya no puedo cambiar.

¡Pum!


La frase “no procede”

Pasará a la más grandes de las historias, hay que guardarla como si fuera lo más lógico que puedas llegar a hacer un domingo, como si fuera lo más razonable que escribas a las 19:31 de un lunes o un martes o un miércoles. De hecho queda mejor entre semana, porque parece que la guardamos en su sitio.

Identificando


Hoy recuerdo mis 15 años.

Y pienso en la de cosas que se hacen sin pensar.

Vivía siempre entre amores imposibles. Pasaba los veranos coleccionando miradas. Todavía recuerdo cuando me plantaba en la orilla de la playa, buscando las olas que rompían cavilando en si sería posible conquistarle. Soñaba con ser una princesa, con vivir un amor grande, desenfrenado y tierno. Escribía cartas, me contestaban. Me inquietaba pensar qué haría con 25, si sería madre. También pretendía ser alguien importante, pero no sabía el qué ni cómo.

Resultaba ser un pacto conmigo misma.

La música era mi fuente de placer. Explotaba canciones de Alejandro Sanz, Mariah Carey, Whitney Houston, Héroes del silencio y Revolver entre otros

Me tropezaba con ideas y sentimientos.

Y resulta raro. Supongo que es la edad más tonta que existe pero ¿y lo feliz que eres? También hay edades peores, según como se mire. Qué manera de excusarme.

Todo queda lejos. Vamos cambiando y eligiendo un destino, lo mejor que queremos o podemos y cada día es uno nuevo para reír, o hacer reír, para buscar tu espacio o compartirlo, para no parar de crear e incluso para poder escribir sin importar que te lean, aunque te guste que lo hagan y acabe sorprendiendo.

Y hoy tal domingo cómo hoy busco mis quince años y los restos son, pura felicidad.

¿Y por qué?

Respuesta 1:

Porque es bueno ser o intentar ser fiel a ella.

Respuesta 2:

Porque sí, porque me apetece.

Cruzadas


Conozco a dos personas que me sorprenden cuando me hablan de cualquier cosa. Me gusta escucharles.

Jose Mari es encargado de la juguetería. Cuando tenía mi edad se licenció en magisterio, y por causas de la vida, acabó en la tienda donde lleva ya más de treinta años.
Me sorprende porque no quiero ni contar las veces que habrá aborrecido a las muñecas, coches teledirigidos, peluches que hablan cuando tocas el botón- suenan sin querer cuando lo sacas de la caja- miles de barbies cada cual más diferente y monstruos de plástico, con rifles auto-disparo.
Lo que quiero explicar, es que al final el único modo de superar esto, es con alguien alado que te escuche las mil y una tonterías del día, la mejor gracia o desgracia. Compartir esos momentos.
Hemos trabajado juntos dos semanas, y cada día tocábamos un tema diferente. Claro, yo dejaba que él comenzara a hablar, porque seguramente sería más interesante que lo que yo pudiera contarle; aunque tengo que reconocer que cuando nos centrábamos en temas familiares, se nos mojaban los ojos, así sin quererlo.

Yo que sé.

Todo eran filosofías deformes porque a veces aunque una albergue la firme intención de contar las cosas tal y como fueron, siempre acaba contándolas tal y como las recuerda, que no es lo mismo.

El caso es que Jose Mari, en dos semanas me ha metido en los mundos del ingenio, de la sorpresa, del misterio, del encanto y de la gracia. Sabe sobre las artes y la vida. Sienta bien conocerle.

Jose Ignacio es de Getxo, y hace obras de arte con el mimbre. Todavía recuerdo sus palabras:

"No os preocupéis, esto es así, y ahora vamos a comprar cable a Barakaldo, hacemos un empalme, y todo solucionado. Desencajamos esta balda ponemos un cacho de cuerda, la colgamos aquí y ponéis el proyector. Y la pantalla un poco de cinta adhesiva que tengo yo, un sistema que no falla y listo".

Era nuestra primera exposición audiovisual. Él le ayudaba a Maider, una artista consagrada que ahora explora las calles de Nueva York.
El caso es que estábamos un poco verdes en el asunto y a pesar de poner las mil y una ganas para que todo funcionara, nada nos salía derecho. Fueron aquellas palabras compasivas y llenas de fuerza las que hicieron que todo cambiara en cuestión de media hora.

Pantalla en su sitio, vídeo en acción, sonido limpio.

A partir de ahí, Jose Ignacio se ha convertido en alguien esencial, apasionante. Gran explorador de montañas, lugares de ensueño. Me ha enseñado a ser un poco más conformista, a sonreír a la vida por tenerla, a hacer una tarta, a cumplir los sueños, a hipnotizar a las flores, los cerezos, y a ver lo invisible. Cualquier intercambio de opinión degeneraba en puntos emocionales. Pasar una tarde con él, es como si embarcáramos hacia lo que realmente es importante.

jueves, 2 de agosto de 2007

A lo femenino...


Primer capricho:

Un anillo de plata. Bonito no, precioso.

Segundo capricho:

Profiteroles de chocolate. Sólo uno al día.

Tercer capricho:

Entre limones. Chris Stewart .

Cien años de soledad. Gabriel García Márquez.

Un milagro en equilibrio. Lucía Etxebarria.

Todo acompañado de Bob, mí querido Marley.

Pluriempleada, algo de literatura y unas tabletas de chocolate con almendras para dar energías a un mes agotador.