jueves, 27 de diciembre de 2007

Feliz Navidad


Cuando llegamos la tradición es pegar un par de bocinazos. Entonces nos abren la puerta y salen los perros a toda mecha. Esta vez estaba más guapa que de costumbre preparando todo el berenjenal que supone el día de Nochebuena. La cocina era una invasión de comida.

¡¡Pero amona*, qué guapa estás!!

Es el año que más alegría ha contagiado.

Y yo feliz de verla sonreír.



Amona*: Abuela

2 comentarios:

yanost dijo...

Qué buena eres Ley! Si yo tuviera 80 años y me viniera la suerte de una nieta como tú a hacerme compañía en la navidad me subiría a los muebles y cantaría. El tiempo se pararía hasta el momento de dejarla que se marche y cuando lo haga contar los segundos con alegría, porque cada segundo que pasa no es un segundo más desde que sube al coche, sino menos para cuando la vaya a volver a ver.

Ya te felicité la navidad, pero me alegra que con solo haber llegado junto a tus abuelos seas feliz en esa época.

Leyre dijo...

Muchas gracias!Todo alagos. Cuida de la mami, espero que todo esté bien, me alegra que leas por aquí de vez en cuando.

Un abrazoteee!