sábado, 27 de octubre de 2007

A Tania ¿Por qué?



Porque el amor de tu vida es aquel que te hace ser tú.
Porque los rayos de sol del invierno se pueden teñir de verde, porque un bosquecillo de enormes eucaliptos bordea el río cristalino estrellándose por cascadas de lisas rocas hasta llegar a aguas más tranquilas. Porque el oscurecer, a veces es realmente bonito. Porque nos encontramos por encima de las nubes aturdidas de tanta belleza. Porque perder el equilibrio son arrebatos de entusiasmo. Porque las gotas que resbalan sobre las mejillas, las arrastra el viento. Porque durante un tiempo abrimos la trampilla para llenarla de sorpresas. Porque aparece. Porque el miedo, se aparca. Porque el mundo es un cortijo de sombras, luces, todo, nada. Porque el alma atrae. Porque el amor se puede hacer de misteriosas formas. Porque todas estas cosas, así de apretadas arrugan la expresión de tu mirada, extraña, pero atenta buscando las mil y una razones de este pequeño discurso.

Porque calcular lo que te quiero es parecido a medir los mil y un granos de arena de la bahía. Porque precisamente no sé porqué tanto porqué.

3 comentarios:

F. Arteta dijo...

RAYOS de sol

Leyre dijo...

Se me ha colado rayito. Gracias mil.

María dijo...

glub! me dejas sin palabras y con un nudito en la garganta Leyre...!

Que bonitoooooo