lunes, 22 de octubre de 2007

A solas


Tendía a guardar los sentimientos en el calabozo del alma y a nadie le parecía necesario advertirle que eso a la larga era pura destrucción.

Un día se concedió un minuto a solas:

He tenido miedo todo este tiempo de enfrentarme a mi propio dolor porque no me ha quedado remedio que almacenarlo muy dentro como si fuera un recipiente sellado. Hoy te diré que no me basta con tenerte. Hay un mundo que no es verdad hasta que el amor lo toca. Me atrae el misterio que está detrás de tus ojos. Contigo floto por encima de la vida. Busco ávidamente el significado de tus silencios.

….

5 comentarios:

am dijo...

Muy bonito, Leyre!

patzarella dijo...

¡Qué bonito! Y qué miedo a veces estar a solas y "escuchar" esos silencios...

María dijo...

ainsss esos silencios.... y ese guardarse las cosas herméticamente dentro...

Leyre dijo...

Mata escuchar silencios y a la vez ser silencioso/a ¿no?.

¡¡besotes!!

Leyre dijo...

¿Escuhar? Noooo se me ha ido el santo al cielo.
Sentir silencios...o escuchar...bufff menudo lío.

Todo en exceso mata, y punto.

;-)