martes, 4 de septiembre de 2007

Sinuoso


Pinto un desierto de colores sobre la basta tela de un saco. Dentro se oye tu respiración y varios cascabeles revolotean esperando el murmullo del aire.
Acompaña un mar sereno, para poder seducirte en silencio. El faro se enciende a lo lejos, sonríe de forma extraña. Sabe. Entonces repaso tu pulso y voy cosiendo con hilo fino tu mirada, para hacer invisible este momento.

2 comentarios:

María dijo...

Me gusta, me gusta que el faro sepa, me gusta!

Marta dijo...

Leyre... eres un fenómeno :) Lo eres.