viernes, 14 de septiembre de 2007

Recurso desahogo


Muchas veces por falta de tiempo surge una vida en la que comes y duermes. Entonces te planteas soñar con las maravillas del mundo no sólo hasta donde alcanzan los conocimientos, sino forzando a extremos los límites de la imaginación como si fuera un fenómeno natural, que en parte lo es. Los primeros días no encuentras un obstáculo apreciable, luego empieza una sana preocupación adornada de realidad y travesía.

No importa, lo importante es no perder la orientación.

Sencillo y prodigioso.

2 comentarios:

Marta dijo...

Nunca lo había pensado de esa manera tan clara y sencilla: a veces, sólo comemos y dormimos. Y siempre lo mismo: no tengo tiempo. Hasta que uno se arranca por la fuerza de ese agujerito.

Me gusta lo que dices: lo importante, no perder la orientación. Aunque haya resbalones o recovecos en el camino.

¡¡Gracias Leyre!! Hoy empiezo el día con tus palabras y tan contenta :)

Ruth dijo...

La verdad es que tienes toda la razón del mundo.
Mucha gente se alegra de tener una rutina, de hacer las cosas ordenadamente...pero así de lo único de lo que se preocupa es de no tener otras cosas que buscar para hacer y termina siendo aburrido, dormir, comer, trabajar, domir, comer, trabajar...
No hay que vivir en los sueños (o quedarse en la parra, como dicen por ahi) pero tampoco hay que olvidarlos.
Gracias por recordarnoslo, Leyre,
Un besillo!