sábado, 22 de septiembre de 2007

¡Empate!


Estamos organizando una cena de los cursos 7º y 8º de EGB. No sabemos si se llevará a cabo, pero ayer me encontré con Iñigo. Entre los dos hemos conseguido acordarnos de una historia. Yo recordaba la primera y la última parte y él me recordó la del medio.

- Iñigo, ¿te acuerdas de Poli?

- El profesor de lenguaje, claro. Tenía la cara con una cicatriz…

- Sí. ¿Te acuerdas del último trabajo del curso que tuvimos que hacer un cuento?

- No ¿un cuento?

- Si por Dios, ¿cómo no te puedes acordar? ¡¡Sacaste un sobresaliente y yo un notable alto!! Teníamos un pique el uno con el otro que no veas.

- Ahhh vale, ¡el cuento! Que fuerte Leyre, ya me acuerdo. En las horas del recreo íbamos a escribir en los ordenadores.

- ¡Es verdad! No parábamos….que gracia no lo recordaba. Yo todavía tengo el cuento. Lo encuaderné como si fuera un libro, con toda mi ilusión a la espera de un sobresaliente que luego fue arrebatado.

- ¡Jajajaj! Pues no sé ni cómo.

- Te lo ganarías.

- Bueno tú me ganabas en las carreras de gimnasia.

- Cierto y tampoco sé ni cómo.

5 comentarios:

Marta dijo...

Es divertido rescatar recuerdos de niñez entre amigos. Uno se acuerda de unas cosas, otro de otras... Y así se reconstruye un año, un día, un logro... Es divertido.

María dijo...

Me encanta navegar en recuerdos propios y ajenos! a veces leer un recuerdo ajeno trae a la memoria alguno propio ¿verdad?

María dijo...

¡¡¡estás desaparecida!!! se te echa de menos!

Leyre dijo...

Marta y tanto que es divertido, me pasé media noche recordando historias y riendo, falta me hacía volver a esos momentos.

Maria desaparezco porque estoy en manos de un proyecto y estoy metiendo horas. De todas formas no dejo nunca de leeros, sois mi pan de cada día. La memoria...y yo que la creía perdida...

¡Un besazo pa las reinas!

Gale dijo...

Esa foto es mía y la estás utilizando sin permiso.