domingo, 5 de agosto de 2007

Identificando


Hoy recuerdo mis 15 años.

Y pienso en la de cosas que se hacen sin pensar.

Vivía siempre entre amores imposibles. Pasaba los veranos coleccionando miradas. Todavía recuerdo cuando me plantaba en la orilla de la playa, buscando las olas que rompían cavilando en si sería posible conquistarle. Soñaba con ser una princesa, con vivir un amor grande, desenfrenado y tierno. Escribía cartas, me contestaban. Me inquietaba pensar qué haría con 25, si sería madre. También pretendía ser alguien importante, pero no sabía el qué ni cómo.

Resultaba ser un pacto conmigo misma.

La música era mi fuente de placer. Explotaba canciones de Alejandro Sanz, Mariah Carey, Whitney Houston, Héroes del silencio y Revolver entre otros

Me tropezaba con ideas y sentimientos.

Y resulta raro. Supongo que es la edad más tonta que existe pero ¿y lo feliz que eres? También hay edades peores, según como se mire. Qué manera de excusarme.

Todo queda lejos. Vamos cambiando y eligiendo un destino, lo mejor que queremos o podemos y cada día es uno nuevo para reír, o hacer reír, para buscar tu espacio o compartirlo, para no parar de crear e incluso para poder escribir sin importar que te lean, aunque te guste que lo hagan y acabe sorprendiendo.

Y hoy tal domingo cómo hoy busco mis quince años y los restos son, pura felicidad.

¿Y por qué?

Respuesta 1:

Porque es bueno ser o intentar ser fiel a ella.

Respuesta 2:

Porque sí, porque me apetece.

2 comentarios:

el güevo errante dijo...

Los amores imposibles están muy bien. No se esmagan.

Leyre dijo...

Lo único que he descubierto es que es más gallego que gallego..

¡¡¡Engüevado!!