viernes, 24 de agosto de 2007

¡Buenos días! (despilfarrando sonrisas)


Esta mañana después de hacer otra visita médica- la salud no es mi gran amiga-me he ido a tomar un té a una cafetería cercana a la tienda. Mientras se enfriaba, apuraba las últimas líneas del libro. De vez en cuando, levantaba la vista y echaba un ojo alrededor. Tres hombres leían el periódico, una mujer mayor conversaba animadamente con la camarera y dos chicas jóvenes, o por lo menos aparentemente, tomaban un café tertuliano fumándose un cigarro. La lluvia azotaba en la cristalera y las señoras en compañía de su inseparable carro, se disponían como cada mañana ha hacer la compra.
La música alegraba, Bob Marley nos hacía compañía.
De repente entiendo lo que significa para algunos la rutina. Entran, llegan a la barra, miran a la camarera, ella se da la vuelta y pone el café, pagan, cogen el periódico y seriamente avinagrados leen las nuevas noticias del día para llegar a la oficina (lo digo por lo que me supone ver una corbata o una elegancia repeinada) y con un saludo como el de la cafetería, dar sus buenos días. Por cierto, saludo estrella, con lo bonito e importante que es sonreír.

Así que hoy con mi mejor sonrisa, sonrío a todos, como hago o procuro hacer cada día, porque sienta bien.

"Una sonrisa significa mucho,
enriquece a quien la recibe
sin empobrecer a quien la ofrece.
Dura un segundo,
pero su recuerdo,
a veces nunca se borra."

En la imagen Espinete y Don Pimpón, qué majos ellos.

3 comentarios:

Á. Matía dijo...

¡Espinete!!

Cuántos buenos recuerdos me trae...

Y, eso, sigue sonriendo

Leyre dijo...

¡Igualmente!Espinete, amigo de la infancia. Se colaba en mi cabeza cada dos por tres. Don Pimpón ya ni te cuento..jajjaj!

jon dijo...

Pues a mi los dos me caían mal. Soy un poco rarito, o muy gloton, pero me caian bien txema el panadero y julian el del puesto de chuches...

En fin.