lunes, 23 de julio de 2007

Piloto


Después de San Fermines, siempre vienen mis fiestas. Los encierros no son los mismos, pero aquí también se viven con ganas.

De cada noche saco muchas historias.

Él tuvo un accidente de los que te marcan la vida. Por suerte se salvó.
Desde muy pequeño era muy aficionado a los aviones.
Hacía muchos años que no coincidíamos.

Estaba en la barra del bar, sentado con su copa y charlando con las camareras, amigas de siempre. Yo tenía una relación muy escasa. Todos éramos un grupo de aficionados a las emisoras. Solíamos quedar de vez en cuando para conocernos. Eran buenos años.
El caso es que me paré para saludarle; al final dio para muy largo. Me enseñó sus helicópteros a través del móvil.

Yo estaba alucinada. Es un trabajo que desconocía por completo.

Se recorre Madrid, Barcelona, y varias ciudades a nivel nacional. Es piloto de vuelos teledirigidos. Compite en eventos importantes. Le ha contratado una empresa y ahora con 32 años se propone acceder a la universidad para conseguir una titulación que le permita subir unos peldaños. Lo mejor de todo es que siempre soñó con poder volarlos. A su madre le parecía algo imposible, una profesión cara y complicada.

Lo ha conseguido, y su sonrisa lo decía todo.

Y no es la meta ser un piloto importante, sino el camino que le lleva a serlo.

2 comentarios:

GESSY dijo...

me quedo, sin ninguna duda, con la última frase.


valorar MÁS el camino que hemos de recorrer.

ana dijo...

jo, que bonito, leyre