martes, 10 de julio de 2007

Mujer


Releo un artículo de Lucía Etxeberria.

Maider me lo mandó en un email. Pura reivindicación de la mujer en la literatura.

Y pienso:

Existen escritoras injustamente olvidadas o no reconocidas en su valía como Ángela Figueras Aymerich, María Teresa León, Rosa Chacel...
Lo mismo pasa con el arte.

Y pongo a Aristóteles como puedo poner a cualquier otro.

Para Aristóteles la virtud de la mujer era el silencio, el cual va muy parejo con la sumisión, y el hombre determinará su statu quo; al no otorgarle voz a la mujer a esta se le niega su oportunidad de crear su propio discurso, y por tanto carece de identidad.

Qué injusto.

Pero pienso:

La vida ha cambiado y menos mal que va cambiando...
Dejo el papel de la mujer, su silencio, sus derechos, los antepasados, todo.

Y digo:

Que existas es importante y que hagas las cosas bien, suficiente. No se trata nunca de ser mejor o peor que el hombre, se trata de “ser” y de apreciar lo que eres. Será entonces cuando no hará falta que nadie te reconozca. Lo que hagas, lo que sientas y lo que expreses, será parte de ti y de quien quiera saberlo.

4 comentarios:

Marcos dijo...

Escribes muy lindo, niña. Y veo que eres linda tambien.

Leyre dijo...

Gracias Marcos..Muy lindo también tu comentario.

Ana dijo...

Sin embargo, el silencio demuestra inteligencia más que sumisión...

Leyre dijo...

Eso es Ana, bienvenida. Aunque tampoco es bueno silenciar mucho.